
Es el discípulo a quien Jesús amaba, el que apoyó la cabeza en su pecho durante la última cena y el único de los Doce que estuvo al pie de la cruz, donde recibió el encargo de cuidar de su madre. Era pescador y hermano de Santiago, y de los dos decían que tenían el genio de un trueno.
Su evangelio es distinto de los otros tres: más lento, más simbólico, escrito mucho después y empezando no en Belén sino antes del principio del mundo. Suyas son también tres cartas y, según la tradición, el Apocalipsis, escrito desterrado en Patmos. Fue el único apóstol que no murió mártir; murió viejo en Éfeso, y cuentan que al final solo repetía que se amaran unos a otros. Se celebra el 27 de diciembre.
Fiesta: 27 de diciembre · Apóstol y evangelista