
La Iglesia pone su fiesta al día siguiente de Navidad, y el contraste es deliberado: el pesebre y la primera sangre, seguidos. Fue uno de los siete diáconos elegidos por los apóstoles para ocuparse del reparto diario a las viudas, es decir, un hombre nombrado para una tarea de intendencia.
Lo acusaron de blasfemia y ante el Sanedrín no se defendió: les hizo un repaso completo de su propia historia. Lo apedrearon fuera de la ciudad y murió pidiendo que no se les tuviera en cuenta aquel pecado, con las mismas palabras que Jesús en la cruz. A los pies de los que lo apedreaban había un joven guardando las capas, y se llamaba Saulo. Se celebra el 26 de diciembre.
Fiesta: 26 de diciembre · Protomártir