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Frases de los santos
112 frases para guardar
«Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti.»
San Agustín
«Nada te turbe, nada te espante; quien a Dios tiene nada le falta. Solo Dios basta.»
Santa Teresa de Jesús
«Haz todo por amor. Así no hay cosas pequeñas: todo es grande.»
San Josemaría Escrivá
«Reza como si todo dependiera de Dios y trabaja como si todo dependiera de ti.»
San Ignacio de Loyola
«Mi caminito es el de la confianza y del amor.»
Santa Teresita de Lisieux
«Donde no hay amor, pon amor y sacarás amor.»
San Juan de la Cruz
«No podemos hacer grandes cosas, solo cosas pequeñas con gran amor.»
Santa Teresa de Calcuta
«Predica el Evangelio en todo momento, y si es necesario, usa palabras.»
San Francisco de Asís
«Sé quien Dios quiso que fueras y prenderás fuego al mundo.»
Santa Catalina de Siena
«El que reza se salva; el que no reza se condena.»
San Alfonso María de Ligorio
«La alegría es la señal más infalible de la presencia de Dios.»
San Juan Bosco
«No tengáis miedo. Abrid de par en par las puertas a Cristo.»
San Juan Pablo II
«Ama, y haz lo que quieras: si callas, calla por amor; si hablas, habla por amor.»
San Agustín
«Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé.»
San Agustín
«El amor nuevo canta un cántico nuevo, porque cantar es propio del que ama.»
San Agustín
«Dios no manda cosas imposibles: al mandar, te invita a hacer lo que puedas y a pedir lo que no puedas.»
San Agustín
«Que te conozca a ti, Señor, y que me conozca a mí.»
San Agustín
«No das al pobre de lo tuyo: le devuelves lo que ya era suyo.»
San Ambrosio
«Donde está Pedro, allí está la Iglesia; y donde está la Iglesia, no hay muerte sino vida eterna.»
San Ambrosio
«Desconocer las Escrituras es desconocer a Cristo: quien las ignora, lo ignora a él.»
San Jerónimo
«Que el diablo te encuentre siempre ocupado; nunca estés ocioso.»
San Jerónimo
«Ama el estudio de las Escrituras y no amarás los vicios de la carne.»
San Jerónimo
«Nadie puede dañar al hombre que no se daña a sí mismo.»
San Juan Crisóstomo
«Si no reconoces a Cristo en el pobre de la puerta, tampoco lo encontrarás en el cáliz.»
San Juan Crisóstomo
«Sea siempre y en toda circunstancia gloria a Dios por todas las cosas.»
San Juan Crisóstomo
«La oración es la luz del alma y el verdadero conocimiento de Dios.»
San Juan Crisóstomo
«La Escritura divina crece con quien la lee: se entiende más cuanto más se vive.»
San Gregorio Magno
«El amor mismo es conocimiento: cuanto más se ama, más se conoce.»
San Gregorio Magno
«El gobierno de las almas es el arte de las artes.»
San Gregorio Magno
«La gracia no destruye la naturaleza, sino que la sana y la perfecciona.»
Santo Tomás de Aquino
«Todo lo que he escrito me parece paja comparado con lo que he visto.»
Santo Tomás de Aquino
«�Qué recompensa quiero, Señor? Nada sino a ti mismo.»
Santo Tomás de Aquino
«Amar a alguien es querer para él el bien.»
Santo Tomás de Aquino
«La oración es tratar de amistad, estando muchas veces a solas con quien sabemos que nos ama.»
Santa Teresa de Jesús
«Todo se pasa, Dios no se muda; la paciencia todo lo alcanza.»
Santa Teresa de Jesús
«No penséis que Dios está solo en el coro: también entre los pucheros anda el Señor.»
Santa Teresa de Jesús
«Obras quiere el Señor, y no solamente buenos deseos.»
Santa Teresa de Jesús
«En el atardecer de la vida seremos examinados en el amor.»
San Juan de la Cruz
«Para venir a serlo todo, no quieras ser algo en nada.»
San Juan de la Cruz
«Un solo pensamiento del hombre vale más que todo el mundo; por eso solo Dios es digno de él.»
San Juan de la Cruz
«Procura conservar el corazón en paz y que ningún suceso de este mundo lo turbe.»
San Juan de la Cruz
«Grita la verdad con cien mil voces: es el callar lo que ha estropeado el mundo.»
Santa Catalina de Siena
«Todo el camino al cielo es cielo, porque él dijo: yo soy el camino.»
Santa Catalina de Siena
«Recoger un alfiler por amor puede servir para convertir un alma.»
Santa Teresita de Lisieux
«Quiero pasar mi cielo haciendo el bien en la tierra.»
Santa Teresita de Lisieux
«En el corazón de la Iglesia, mi madre, yo seré el amor.»
Santa Teresita de Lisieux
«Después de mi muerte haré caer una lluvia de rosas sobre la tierra.»
Santa Teresita de Lisieux
«Nada por fuerza y todo por amor: más vale ganar el corazón que forzarlo.»
San Francisco de Sales
«Se cazan más moscas con una cucharada de miel que con un barril de vinagre.»
San Francisco de Sales
«No pierdas la paz interior por nada, aunque el mundo entero parezca derrumbarse.»
San Francisco de Sales
«Ten paciencia con todos, pero sobre todo contigo mismo.»
San Francisco de Sales
«Toda la santidad consiste en amar a Dios, y todo el amor a Dios consiste en cumplir su voluntad.»
San Alfonso María de Ligorio
«Después de los sacramentos, no hay devoción mayor que adorar a Jesús Sacramentado.»
San Alfonso María de Ligorio
«Que absolutamente nada se anteponga al amor de Cristo.»
San Benito
«Escucha, hijo, los preceptos del maestro e inclina el oído de tu corazón.»
San Benito
«Que a todo huésped que llegue se le reciba como a Cristo.»
San Benito
«Alabado seas, mi Señor, por el hermano sol, que trae el día y nos ilumina.»
San Francisco de Asís
«Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra madre tierra, que nos sustenta y gobierna.»
San Francisco de Asís
«Comencemos, hermanos, a servir al Señor, porque hasta ahora poco o nada hemos avanzado.»
San Francisco de Asís
«Bienaventurado el siervo que ama a su hermano tanto cuando está enfermo como cuando está sano.»
San Francisco de Asís
«O hablar con Dios, o hablar de Dios: nunca ninguna otra cosa.»
Santo Domingo de Guzmán
«No lloréis: os seré más útil después de mi muerte que durante mi vida.»
Santo Domingo de Guzmán
«Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad.»
San Ignacio de Loyola
«En todo amar y servir a la divina Majestad.»
San Ignacio de Loyola
«No el mucho saber harta y satisface el alma, sino el sentir y gustar de las cosas internamente.»
San Ignacio de Loyola
«Los pobres son nuestros amos y señores, y hemos de servirlos con dulzura y respeto.»
San Vicente de Paúl
«Amemos a Dios, hermanos, pero que sea con el sudor de nuestra frente y el esfuerzo de nuestros brazos.»
San Vicente de Paúl
«No basta con hacer el bien: hay que hacerlo bien.»
San Vicente de Paúl
«Basta que seáis jóvenes para que yo os quiera mucho.»
San Juan Bosco
«Corred, saltad, gritad cuanto queráis, pero no cometáis pecado.»
San Juan Bosco
«La educación es cosa del corazón, y solo Dios es su dueño.»
San Juan Bosco
«El fruto del silencio es la oración; el fruto de la oración es la fe.»
Santa Teresa de Calcuta
«Si juzgas a la gente, no te queda tiempo para amarla.»
Santa Teresa de Calcuta
«La paz comienza con una sonrisa: sonríe cinco veces al día a quien no querrías.»
Santa Teresa de Calcuta
«El amor comienza en casa: empieza por los que tienes más cerca.»
Santa Teresa de Calcuta
«El odio no es una fuerza creadora; solamente el amor lo es.»
San Maximiliano María Kolbe
«Soy sacerdote católico: quiero ocupar el lugar de ese hombre.»
San Maximiliano María Kolbe
«Santificar el trabajo, santificarse en el trabajo, santificar con el trabajo.»
San Josemaría Escrivá
«Que tu vida no sea una vida estéril. Sé útil. Deja poso.»
San Josemaría Escrivá
«Acostúmbrate a levantar el corazón a Dios en acción de gracias muchas veces al día.»
San Josemaría Escrivá
«Reza, espera y no te preocupes: la preocupación es inútil, porque Dios es misericordioso.»
San Pío de Pietrelcina
«La oración es la mejor arma que tenemos: la llave que abre el corazón de Dios.»
San Pío de Pietrelcina
«En los libros buscamos a Dios; en la oración lo encontramos.»
San Pío de Pietrelcina
«Cuanto más confía un alma en Dios, tanto más recibe de él.»
Santa Faustina Kowalska
«Quiero vivir el momento presente y no mirar al futuro con temor.»
Santa Faustina Kowalska
«El hombre no puede vivir sin amor: su vida carece de sentido si no se le revela el amor.»
San Juan Pablo II
«Somos un pueblo de Pascua y el aleluya es nuestro canto.»
San Juan Pablo II
«La libertad no consiste en hacer lo que queremos, sino en tener el derecho de hacer lo que debemos.»
San Juan Pablo II
«Cada día es bueno para nacer y cada día es bueno para morir.»
San Juan XXIII
«Volved a casa y dad a vuestros hijos una caricia, y decidles que es la caricia del Papa.»
San Juan XXIII
«Soy trigo de Dios: que me muelan los dientes de las fieras para ser pan puro de Cristo.»
San Ignacio de Antioquía
«Ochenta y seis años llevo sirviéndole y ningún mal me ha hecho: ¿cómo puedo blasfemar de mi Rey?»
San Policarpo
«Muero siendo buen servidor del rey, pero primero de Dios.»
Santo Tomás Moro
«Perdono de corazón a mis enemigos. ¡Viva Cristo Rey!»
Beato Miguel Pro
«No temo nada, porque Dios está conmigo; para esto he nacido.»
Santa Juana de Arco
«La gloria de Dios es el hombre viviente, y la vida del hombre es la visión de Dios.»
San Ireneo de Lyon
«Dios se hizo hombre para que el hombre llegara a ser Dios.»
San Atanasio
«El pan que guardas pertenece al hambriento; el manto que encierras, al desnudo.»
San Basilio Magno
«No puede tener a Dios por Padre quien no tiene a la Iglesia por madre.»
San Cipriano de Cartago
«Amo porque amo y amo para amar; el amor se basta a sí mismo.»
San Bernardo de Claraval
«Todo tuyo soy, y todo lo mío es tuyo, Jesús amado, por María.»
San Luis María Grignion de Montfort
«Nada hay lejos de Dios: enterrad mi cuerpo donde queráis y acordaos de mí ante su altar.»
Santa Mónica
«Alegres, hijos míos, os quiero alegres: no quiero escrúpulos ni melancolías.»
San Felipe Neri
«El sacerdocio es el amor del corazón de Jesús.»
San Juan María Vianney
«La oración es el vuelo del alma que se eleva hacia Dios.»
San Juan María Vianney
«Ponte ante el espejo de la eternidad, contémplalo y transfórmate enteramente en él.»
Santa Clara de Asís
«He encontrado mi cielo en la tierra, porque el cielo es Dios y Dios está en mi alma.»
Santa Isabel de la Trinidad
«Quien busca la verdad, busca a Dios, lo sepa o no lo sepa.»
Santa Teresa Benedicta de la Cruz
«La Eucaristía es mi autopista hacia el cielo.»
San Carlo Acutis
«Todos nacemos originales, pero muchos acaban muriendo como fotocopias.»
San Carlo Acutis
«No busco entender para creer, sino que creo para poder entender.»
San Anselmo
«Yo no estoy encargada de hacerte creer, sino solamente de decírtelo.»
Santa Bernardita Soubirous