
Casi todos lo identifican con el Natanael del evangelio de Juan, aquel al que Felipe va a buscar y que responde con la frase menos diplomática del Nuevo Testamento: ¿de Nazaret puede salir algo bueno? Felipe no discute; le dice que vaya y lo vea. Jesús, al verlo llegar, lo saluda como un israelita de verdad, en quien no hay engaño.
Ese es su retrato: un hombre con prejuicios que tiene la honradez de ir a comprobarlos. La tradición lo lleva a predicar a Armenia y cuenta que lo desollaron vivo, de ahí que Miguel Ángel lo pintara en la Capilla Sixtina sosteniendo su propia piel, con su autorretrato en ella. Se celebra el 24 de agosto.
Fiesta: 24 de agosto · Apóstol