
La creencia es antigua y está en la Biblia: Jesús advierte que los ángeles de los pequeños ven continuamente el rostro del Padre, y en los Hechos, cuando Pedro se escapa de la cárcel y llama a la puerta, los de dentro no se lo creen y dicen que será su ángel. La fiesta se extendió a toda la Iglesia en 1670.
Lo que propone es sencillo y poco espectacular: que nadie va solo. La oración del ángel de la guarda es de las primeras que se aprenden y de las últimas que se olvidan, y mucha gente que ha dejado de rezar todo lo demás sigue diciéndola de noche. Se celebra el 2 de octubre, al día siguiente de santa Teresita, que hablaba de ellos como de los de casa.
Fiesta: 2 de octubre · Memoria