Se llaman capitales no porque sean los más graves, sino porque son cabeza de otros: de ellos nacen muchos más. Conocerlos ayuda a entender de dónde vienen las propias caídas. A cada uno se le opone una virtud, que es el modo de combatirlo.
Cada pecado capital y su virtud contraria
- Soberbia · contra ella, humildad
- Creerse más que los demás y no necesitar a Dios. La humildad es verse como uno es, ni más ni menos.
- Avaricia · contra ella, generosidad
- El afán de tener y acumular. La generosidad suelta lo que se tiene.
- Lujuria · contra ella, castidad
- Buscar el placer usando a las personas. La castidad ordena el deseo hacia el amor.
- Ira · contra ella, paciencia
- El enfado que quiere hacer daño. La paciencia sabe esperar y no devolver el golpe.
- Gula · contra ella, templanza
- Comer y beber sin medida. La templanza disfruta sin dejarse dominar.
- Envidia · contra ella, caridad
- Entristecerse por el bien del otro. La caridad se alegra con él.
- Pereza · contra ella, diligencia
- Dejar para luego el bien que toca hacer, sobre todo lo de Dios. La diligencia lo hace pronto y con ganas.
En el examen de conciencia sirve preguntarse cuál de los siete es el que más se repite en la propia vida: casi todo el mundo tiene uno dominante, y por ahí conviene empezar.