
Quiso ser monja de joven y la casaron con un hombre violento. Aguantó dieciocho años, tuvo dos hijos y enviudó cuando a su marido lo mataron en una venganza entre familias de Casia. Sus hijos juraron vengarlo; ella pidió a Dios que se los llevara antes de que se convirtieran en asesinos, y los dos murieron enfermos al poco tiempo.
Entonces, a los treinta y seis años, pidió entrar en el convento de agustinas, que la rechazó tres veces por ser viuda y por el enredo de sangre de su familia. Acabó entrando después de reconciliar a las dos familias enfrentadas. Es la abogada de los imposibles, y pocas devociones tienen tantas velas encendidas. Se celebra el 22 de mayo.
Fiesta: 22 de mayo · Religiosa