
Nueve meses justos antes de Navidad, la Iglesia celebra el momento en que todo empezó: un ángel entra en una casa de Nazaret, un pueblo del que nadie esperaba nada, y le propone algo a una muchacha. Lo notable de la escena es que sea una propuesta. Dios pregunta y espera. La salvación del mundo queda pendiente de un sí que podría no haber llegado.
María no dice que sí porque lo entienda: pregunta cómo va a ser eso, y la respuesta no le aclara gran cosa. Dice que sí sin saber, que es la única manera en que cualquiera dice que sí a algo grande. Se celebra el 25 de marzo, y cuando cae en Semana Santa se traslada, porque la Iglesia no quiere mezclar el primer día de esa vida con el último.
Fiesta: 25 de marzo · La Anunciación del Señor