Entre la muerte y la resurrección hubo un día de silencio. Hay momentos en que Dios parece callar. No es ausencia: es la víspera.
El versículo del 5 de abril
«Gustad y ved qué bueno es el Señor; dichoso el que se refugia en él.» Salmo 34,9
Reflexión del 5 de abril
Entre la muerte y la resurrección hubo un día de silencio. Hay momentos en que Dios parece callar. No es ausencia: es la víspera.
«Gustad y ved qué bueno es el Señor; dichoso el que se refugia en él.» Salmo 34,9