El ayuno vacía espacio para Dios. Puede ser comida, pantalla o crítica. Lo que sueltas, ofrécelo por alguien.
El versículo del 4 de marzo
«Estad siempre alegres, orad sin cesar, dad gracias en todo.» 1 Tesalonicenses 5,16-18
Reflexión del 4 de marzo
El ayuno vacía espacio para Dios. Puede ser comida, pantalla o crítica. Lo que sueltas, ofrécelo por alguien.
«Estad siempre alegres, orad sin cesar, dad gracias en todo.» 1 Tesalonicenses 5,16-18