Antes de dormir, tres cosas: gracias, perdón, ayúdame. Con eso el día queda en manos de Dios. Y el descanso llega más fácil.
El versículo del 28 de abril
«Dichosa tú, Santísima Virgen María, y digna de toda alabanza, porque de ti nació el sol de justicia,» Jesucristo, nuestro Dios.