La sal no se nota cuando está, pero se echa de menos cuando falta. Así es el cristiano en su ambiente. No hace ruido; da sabor.
El versículo del 27 de enero
«Venid a mí, que yo os daré descanso.» Mateo 11,28
Reflexión del 27 de enero
La sal no se nota cuando está, pero se echa de menos cuando falta. Así es el cristiano en su ambiente. No hace ruido; da sabor.
«Venid a mí, que yo os daré descanso.» Mateo 11,28