La primera santa de América vivía en una cabaña de su jardín. La santidad florece en cualquier tierra. También en la tuya.
El versículo del 23 de agosto
«Como el Padre me amó, así os he amado yo; permaneced en mi amor.» Juan 15,9
Reflexión del 23 de agosto
La primera santa de América vivía en una cabaña de su jardín. La santidad florece en cualquier tierra. También en la tuya.
«Como el Padre me amó, así os he amado yo; permaneced en mi amor.» Juan 15,9