No necesitas una fe enorme. Una fe pequeña y verdadera mueve montañas. Riega hoy la tuya con un rato de oración.
El versículo del 21 de febrero
«No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios.» Isaías 41,10
Reflexión del 21 de febrero
No necesitas una fe enorme. Una fe pequeña y verdadera mueve montañas. Riega hoy la tuya con un rato de oración.
«No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios.» Isaías 41,10