Si Dios fuera tan impaciente como tú, hace tiempo que te habría dejado. No lo ha hecho. Aprende de Él con los lentos.
El versículo del 19 de mayo
«Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios.» Salmo 103,2
Reflexión del 19 de mayo
Si Dios fuera tan impaciente como tú, hace tiempo que te habría dejado. No lo ha hecho. Aprende de Él con los lentos.
«Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios.» Salmo 103,2