En la gruta, María pidió penitencia y oración por los pecadores. Reza hoy por los enfermos, y si puedes, visita a uno. Los enfermos son el rostro más claro de Cristo.
El versículo del 10 de febrero
«Venid, benditos de mi Padre; porque tuve hambre y me disteis de comer.» Mateo 25,34-35