Una novena son nueve días seguidos de oración por una intención. Cada día se lee la meditación que le toca y se termina con la oración final.
Día 1
Primer día. El anuncio del ángel a María.
En una aldea sin importancia, Dios llamó a la puerta de una muchacha.
El ángel le habló de un hijo que reinaría para siempre.
Ella preguntó cómo sería posible, porque también la fe hace preguntas.
Empieza así la historia que esperamos estos nueve días.
Señor, hoy te pido que sepa reconocer tu voz cuando llegue sin ruido.
Día 2
Segundo día. El sí de María.
Dijo que era la esclava del Señor y que se cumpliera en ella la palabra.
No sabía lo que vendría después, y aun así aceptó.
Un sí verdadero no exige garantías por adelantado.
Toda la Navidad depende de aquella respuesta libre.
Madre, hoy te pido valor para decir que sí sin poner condiciones.
Día 3
Tercer día. La visita a Isabel.
Después del ángel, María no se quedó en casa saboreando la noticia.
Salió deprisa por los montes para ayudar a su prima anciana.
La alegría verdadera siempre acaba poniéndose en camino hacia otro.
Dos mujeres embarazadas se abrazaron y Dios estaba en medio.
Señor, hoy te pido que mi fe se note en lo que hago por los demás.
Día 4
Cuarto día. El sueño de José.
José no entendía nada y pensó apartarse en silencio, sin hacer daño.
En sueños se le pidió que acogiera a María y al Niño.
Se levantó y obedeció, sin pronunciar una sola palabra en el Evangelio.
Hay hombres justos que sostienen la historia desde el segundo plano.
Señor, hoy te pido la hondura de José para cuidar sin buscar aplauso.
Día 5
Quinto día. El camino a Belén.
Un censo del emperador los obligó a un viaje largo y molesto.
María iba a punto de dar a luz y el camino era de piedra y frío.
Dios entra en nuestra historia por medio de trámites y contratiempos.
Nuestros planes se tuercen y su plan sigue avanzando por debajo.
Padre, hoy te pido paciencia en los caminos que yo no habría elegido.
Día 6
Sexto día. No había sitio para ellos.
Llamaron a las puertas de Belén y todas estaban ocupadas.
Acabaron en un establo, entre animales y olor a paja.
Dios se acostumbró desde el principio a que le dejaran fuera.
Cada portazo de entonces se repite hoy con quien llega sin nada.
Señor, hoy te pido que en mi casa y en mi tiempo haya sitio para ti.
Día 7
Séptimo día. La noche de Belén.
Nació el Hijo de Dios y lo envolvieron en pañales.
Lo acostaron en un pesebre, que era el comedero de unos animales.
El Todopoderoso empezó siendo alguien que no podía ni sostener su cabeza.
Nunca más podremos decir que Dios está lejos de lo pequeño.
Jesús, hoy te pido que nazcas también en lo más pobre de mi vida.
Día 8
Octavo día. Los pastores, los primeros en saberlo.
A los que dormían al raso, mal vistos por todos, se les avisó primero.
Dejaron el rebaño y fueron corriendo a ver aquello que se les había dicho.
Dios no empezó por el palacio ni por el templo, empezó por ellos.
Volvieron contando lo que habían visto, y nadie pudo callarlos.
Señor, hoy te pido la sencillez de los pastores para creer y para contarlo.
Día 9
Noveno día. La Nochebuena, esta noche nace.
Termina la espera y la casa se prepara para recibirle.
No hace falta tener todo resuelto para acercarse al pesebre.
Basta traer lo que uno es, con sus ganas y sus asuntos pendientes.
Que la mesa de esta noche tenga un sitio para el que está solo.
Jesús, hoy te pido que nazcas de verdad en mi casa y en mi corazón.
Oración final de cada día
Niño Jesús, que quisiste nacer pobre y en la noche, nace también en nosotros. Que estos nueve días nos encuentren despiertos y con sitio para ti. Que tu venida nos cambie de verdad, y no solo por unos días. Amén.