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Oración Diaria

Lecturas del día

Evangelio del día

Miércoles, 30 de septiembre de 2026 · Miércoles de la 26.ª semana del Tiempo Ordinario

Evangelio

Evangelio según San Lucas 9,57-62.

Mientras Jesús y sus discípulos iban caminando, alguien le dijo a Jesús: "¡Te seguiré adonde vayas!".

Jesús le respondió: "Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza".

Y dijo a otro: "Sígueme". El respondió: "Permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre".

Pero Jesús le respondió: "Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve a anunciar el Reino de Dios".

Otro le dijo: "Te seguiré, Señor, pero permíteme antes despedirme de los míos".

Jesús le respondió: "El que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios".

Primera lectura

Libro de Job 9,1-12.14-16.

Job respondió a sus amigos, diciendo:

Sí, yo sé muy bien que es así: ¿cómo un mortal podría tener razón contra Dios?

Si alguien quisiera disputar con él, no podría responderle ni una vez entre mil.

Su corazón es sabio, su fuerza invencible: ¿quién le hizo frente y se puso a salvo?

El arranca las montañas sin que ellas lo sepan y las da vuelta con su furor.

El remueve la tierra de su sitio y se estremecen sus columnas.

El manda al sol que deje de brillar y pone un sello sobre las estrellas.

El solo extiende los cielos y camina sobre las crestas del mar.

El crea la Osa Mayor y el Orión, las Pléyades y las Constelaciones del sur.

El hace cosas grandes e inescrutables, maravillas que no se pueden enumerar.

El pasa junto a mí, y yo no lo veo; sigue de largo, y no lo percibo.

Si arrebata una presa, ¿quién se lo impedirá o quién le preguntará qué es lo que hace?

¡Cuánto menos podría replicarle yo y aducir mis argumentos frente a él!

Aún teniendo razón, no podría responder y debería implorar al que me acusa.

Aunque lo llamara y él me respondiera, no creo que llegue a escucharme.

Salmo

Salmo 88(87),10bc-11.12-13.14-15.

Yo te invoco, Señor, todo el día,

con las manos tendidas hacia ti.

¿Acaso haces prodigios por los muertos,

o se alzan los difuntos para darte gracias?

¿Se proclama tu amor en el sepulcro,

o tu fidelidad en el reino de la muerte?

¿Se anuncian tus maravillas en las tinieblas,

o tu justicia en la tierra del olvido?

Yo invoco tu ayuda, Señor,

desde temprano te llega mi plegaria:

¿Por qué me rechazas, Señor?

¿Por qué me ocultas tu rostro?

Reflexión del día: San Jerónimo

Desconocer la Escritura es desconocer a Cristo. Abre hoy la Biblia en cualquier página y lee. Dios te habla.