Ora con Fe y con la certeza que Dios ha cumplido, y sé testigo de tu milagro de sanidad. Deja que tú Fe en Dios te ayude alcanzar lo que tanto tiempo deseas.

Bendito Dios, Tu que eres nuestro dulce amparo, te pido en esta oración que me enseñes a orar así como Jesús enseño a sus discípulos. Enséñame a Orar con Fe y con la certeza de que Dios  ha cumplido.

Padre Celestial, te pido que con Tu rayo de luz sanado, irradia y dirígelo hacia quien lo necesite en estos momentos, disuelve toda enfermedad y esa energía negativa que no les permite tener una salud perfecta. Padre amado, quiero tener una Fe inquebrantable, pues para aquel que tiene Fe nada será imposible.

Mi amado Jesús, Dios hecho hombre, ven y condúceme por el camino de la Fe verdadera, llévame de la mano así como lo hiciste con tus discípulos. Déjame descubrir lo grande y misericordioso que eres con aquellos que te busca y te ama. Déjame ser tocado por tus manos sanadoras y ser parte de las anécdotas de tus milagros de sanación.

Padre Celestial, reconozco que soy un persona de poca Fe, porque si aún estoy enfermo, no es por Ti, es porque aún no tengo la Fe suficiente para creer que Tú puede hacer grandes cosas y que no existe enfermedad, situación o espíritu maligno que no puedas reprender, que no pueda sanar y que no pueda resolver.

Mi Dios, dame Fe, déjame depender de la Fe, que sea mi Fe en Ti que me mueva, que sea la Fe que trace el camino que debo seguir, y que sea mi Fe que me permita alcanzar Tu milagro de la sanación. Amén.  

Haz esta súplica con agradecimiento, sueño y regocijo te acercará a Dios y te permitirá darle gracias por su desprendimiento, por todos los dones y regalos que Él te da a diario y pedirle que siga guiando tus pasos por sendas de éxito y dicha.

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